
Disfruto los pequeños detalles de la vida. Me gusta experimentar y dejar que la curiosidad marque el camino. Creo que las mejores ideas aparecen cuando jugamos, exploramos y dejamos espacio para lo inesperado.
Cuando no estoy diseñando, probablemente estoy corriendo. Correr siempre será mi lugar favorito. Desde hace poco, el triatlón también ocupa un lugar importante en mi vida. Entrenar se ha convertido en un espacio para despejar la mente, ordenar ideas y regresar con una mirada más fresca. Además, me ha enseñado el valor de la constancia y a disfrutar los procesos largos.
Al final, creo que todo alimenta mi manera de diseñar. Las conversaciones, los lugares, los materiales, el movimiento y la curiosidad terminan encontrando su lugar en mi trabajo.
Sigo explorando, sigo aprendiendo y, por suerte, no dejo de sorprenderme.
